Oficinas 1

Nuestras oficinas son lugares diseñados especialmente para brindarnos las condiciones que nos permitan ser productivos y eficientes. ¿Qué hacer en momentos como estos en que no podemos estar ahí y debemos trabajar desde casa? Aquí 5 consejos.

  • Elige el mejor lugar. Dependiendo de tu carácter, el mejor lugar puede ser un escritorio frente a la ventana o, si te distraes fácilmente, un rincón que mire a la pared. En cualquier caso el objetivo es encontrar el espacio que te permita concentrarte mejor. Si hay más personas en casa busca el espacio menos transitado para evitar distracciones y si es que no dispones de una habitación ayúdate de audífinos y utiliza elementos que tengas a mano como una planta o un mueble para bloquear visualmente la actividad a tu alrededor. Al elegir tu espacio ten en cuenta las tareas que debes realizar. Si las video conferencias serán parte de tu rutina de trabajo busca un espacio que te permita tenerlas con el fondo adecuado, que no te obliguen a reubicarte a cada momento o puedan presentarse interrupciones.
  • Cuida tu espalda. Generalmente las sillas que tenemos en casa no están diseñadas para largas jornadas. Busca la mejor y ayúdate de cojines o incluso una toalla doblada para lograr apoyo lumbar. De cualquier manera, no olvides hacer algunas pausas activas durante el día para reducir la presión en tu espalda. Es tentador, pero trabajar muchas horas desde el sofá no es algo que tu columna deba soportar.
  • Ten en cuenta la iluminación. Está comprobado que la luz natural influye positivamente en el procesamiento cerebral. Un espacio bien iluminado reduce las posibilidades de dolores de cabeza y cansancio ocular. Evalúa también si la iluminación del espacio es la adecuada por las tardes o si requieres de una lámpara de apoyo.
  • Prepara tu espacio. Asegúrate de tener todo lo necesario a mano, equipos, cargadores, audífonos, archivos, etc. Si estás improvisando en la mesa del comedor o en el escritorio donde normalmente tus hijos hacen tarea, libera el área que usarás (recuerda que una mente despejada es más eficiente) y organiza todos los objetos que puedan hacerte falta. Si no tienes una cajonera puedes acondicionar un taper o una caja para organizar tus cosas y evitar accidentes, sobre todo si hay niños en casa.
  • Establece horarios. En casa es muy fácil desordenarse, por eso es importante que busquemos mantener el ritmo que teníamos en nuestra rutina diaria. Primero, no caigas en la tentación de quedarte en pijama. Luego, organiza tu día de acuerdo a lo que tengas programado y no olvides incluir las pausas para que tu cerebro tenga oportunidad de hacer el tan importante “reset” mental cada cierto tiempo, algo que lo ayuda a ser más productivo.

Para los que no estamos acostumbrados a trabajar desde casa hacerlo es sin duda un reto, pero con un poco de preparación podemos logar cumplir los objetivos que se nos presenten durante este tiempo en cuarentena. Todos esperamos poder volver pronto a la normalidad de nuestras vidas, rutinas y a enfrentar nuestros retos profesionales desde nuestras bien equipadas oficinas.